lunes, 21 de marzo de 2011

Regreso a Sevilla

El sábado pasado regresó a Sevilla el Galeón Andalucía, luego de un año de haber zarpado rumbo al Oriente, haber visitado 15 países y participado en la Feria Mundial de Shanghai 2010. La réplica de una nave del siglo XII recorrió 24,000 millas náuticas, en un viaje de buena voluntad que permitió a 1 millón de visitantes conocer de cerca la proeza marítima española de aquellas épocas.

Felicidades.

domingo, 20 de marzo de 2011

Lenguajes artísticos

El viernes 11 de marzo se llevó a cabo la última sesión de presentaciones académicas en el marco de la exposición Pintura de los Reinos. En ella participaron Iván Escamilla, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, con la ponencia Siglo de los americanos: Ilustración e Historia entre España y Nueva España; Gustavo Curiel, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, con el tema Lenguajes artísticos transcontinentales en objetos suntuarios de uso cotidiano: el caso de la Nueva España. Concluyó la jornada Jaime Cuadriello, también del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, con la conferencia La pintura virreinal: descripción memoria y reflexión.

* * *

Me concentraré en la segunda presentación porque destaca aspectos relacionados con el interés de este blog, concretamente la influencia asiática en la sociedad novohispana. El maestro Curiel señala que con la colonización posterior a la Conquista se generó una nueva demanda de bienes que acompañaban a la cultura material y espiritual europea entrando en el mundo americano: crucifijos, imágenes religiosas, libros, candelabros, tapices, muebles -todos productos difíciles de obtener y sumamente codiciados. Esta presencia de objetos suntuarios (en el sentido de que no son de primera necesidad como los alimentos o el vestido) contienen una codificación cultural específica del cristianismo europeo, la Europa portátil señala Curiel, que tuvo un singular impacto en la expansión española en América, modificando los usos y los gustos de los habitantes del continente.

Puerta adentro de las casas de los conquistadores se conservaban bienes suntuarios que iban modificando los gustos americanos. La exposición Pintura de los Reinos muestra precisamente algunas de tales influencias y de los nuevos derroteros que tomaron las corrientes artísticas americanas. La Nueva España se convirtió en un área multicultural y multiracial que recibía tanto productos europeos como de bienes provenientes de toda Asia, a partir del descubrimiento de la ruta del galeón de Manila a finales del siglo XVII. De esta forma, tanto como se habla de una Europa portátil en los primeros años del Virreinato, es posible hablar de un Asia portátil, que incorpora nuevas mercancías orientales a la cultura novohispana.

El cúmulo de mercancías que transitaban por la Nueva España provenían prácticamente de los cuatro rincones del mundo. El impacto más interesante fue una multiculturalidad muy variada. En el caso de los productos llegados con el galeón de Manila, que se vendían en las ferias de Acapulco, Iguala o el Parián en la ciudad de México, provenian en realidad de lugares diversos; podían haber sido elaboradas al sur de Japón, o en la India, o en las Molucas, pero todas eran referidas en el espacio americano como el amplio concepto de la gran China. Manila era entoces un inmenso almacén de productos asiáticos que servía al comercio de España. Se creó un mecanismo de demanda especializada de productos asiáticos al gusto del comprador americano o europeo y se fueron replicando en la Nueva España obras con influencia asiática, como el maque mexicano.

En palabras de Curiel, el complejo andamiaje artístico asiático se puede comparar con una mesa de billar donde juegan muchos jugadores. Las influencias mutuas son muy variadas y las copias artísticas se ensayan con múltiples variaciones. En el caso de los europeos, la chinoiserie ofreció nuevas codificaciones y lexicos artísticos. En cambio desde la Nueva España influyó a muchos niveles la otredad asiática, incluyendo el arte popular, como los frescos de la iglesia de San Jerónimo Tlacochahuaya, en Oaxaca, que retratan jarrones de porcelana oriental. Esta es una apropiación popular del arte que algunos conservaban en sus casas, algo similar a lo que ocurre con las lacas, los textiles y el barro. Se pregunta el investigador ¿Cómo no distinguir en un baúl de maque la influencia asiática?

El experto ofreció algunos datos de gran importancia para determinar la temprana influencia de productos de arte asiático en tierras americanas. Da noticia por ejemplo de lo que podría ser el primer documento de importación de piezas asiáticas: el 2 de noviembre de 1598 se registran siete biombos de la China, retratos varios y mantillas, que integran el menaje de casa del alcalde de corte Pedro de Reyes, procedente de Manila.11 días más tarde se hace el remate de los mismos productos a nombre de Gonzalo Sánchez, quien se los llevó por 30 pesos de oro común cada uno, así como 26 retratos en sus bastidores.

El investigador habló también, y espero que lo divulgue pronto en algún ensayo, de la presencia de músicos asiáticos (¿procedentes de la India de Portugal, Mozambique y Java?). Se hace relación de instrumentos musicales como vihuelas, sacabuches, y una caja con llave en donde se guardaban los instrumentos.

De la manera en que el investigador concluyó su charla: se trata de un complejo lenguaje artístico que espera ser reconocido por la historiografía contemporánea.

http://www.pinturadelosreinos.com/

jueves, 17 de marzo de 2011

Economías de la monarquía hispánica

El jueves 10 de marzo tuvo lugar la tercera ronda de presentaciones académicas, ligadas al tema de la exposición "Pintura de los Reinos". El asunto tratado por cuatro investigadores es enorme y muy difícil de concentrar en unas cuantas notas. Sólo dejo apuntados los temas que fueron tratados.

Cecilia Rabel, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, abordó la evolución y el régimen demográfico de la Nueva España, mientras que Rafael Dobado y Andrés Calderón, ambos de la Universidad Compltense de Madrid, discutieron lo que llaman siete mitos de la historia económica del mundo hispánico. Por último, la Dra. Gisela von Wobeser abordó un tema en el que se ha especializado desde hace largo tiempo: la función del crédito en la economía novohispana.

Creo que la presentación de los llamados mitos de la economía es extremadamente polémica y el tema debe ser abordado con mucho cuidado, para evitar errores de interpretación. Numerosas investigaciones de las últimas décadas, en que ha crecido el interés por la historia económica, permiten esclarecer ideas preconcebidas o que observaban al periodo virreinal como una etapa uniforme, sin cambios. Ahora es posible documentar con más detalle las diferencias regionales, las desigualdades de niveles de vida de la población, o de la relación entre la Nueva España, rica en recursos, frente a una metrópoli endeudada y en perenne conflicto con otros poderes europeos.

Sólo quiero destacar que en efecto existe mayor claridad de que había un gran dinamismo en la economía novohispana, un sistema extendido de crédito que cubría las necesidades del consumo y de la inversión, que en efecto no se podría hablar ya de una economía cerrada y simplemente subordinada a España. Un ejemplo expuesto en la conferencia: el comercio con Filipinas ascendía a 3 millones de pesos al año por medio del galeón.


http://www.pinturadelosreinos.com/

miércoles, 16 de marzo de 2011

Los reinos del imperio

El miércoles 9 de marzo se llevó a cabo la segunda ronda de presentaciones, en el marco de la exposición La pintura de los reinos, que se exhibe en el Palacio de Iturbide, del 8 de marzo al 30 de junio de 2011. Las conferencias estuvieron a cargo del Dr. Oscar Mazín, del Colegio de México, con el tema "El lugar de las Indias Occidentales en la Monarquía Española del siglo XVII", una disertación basada en el pensamiento del jurista español Juan Solórzano Pereira, quien diera forma desde la administración central del imperio español a la polìtica indiana, como se conoció al derecho de los pueblos americanos dentro de sistema jurídico del aquel andamiaje global.

Podría decirse, según creo, que el equilibrio de conjunto del imperio correspondía a la importancia relativa de todos los reinos que lo integraban; unas veces los reinos americanos eran más importantes para la Corona y otras tantas eran relegados por ésta, cuando la metrópoli estaba enfrascada en conflictos específicos en el escenario europeo. Esta subordinación a aspectos que hoy llamamos geopolíticos afectaba también a los reinos de la península ibérica, cuando no entraban en las prioridades de los Habsburgo.

En su intervención, el doctor Horst Pietschmann, de la Universidad de Hamburgo (por cierto, galardonado con el Águila Azteca) habló de la importancia de la cultura indígena en la Nueva España, en la tradición de historiadores como José Miranda. Su presentación fue un excelente complemento de la visión planteada por Oscar Mazín, pues muestra la importancia de los reinos y por tanto del poder virreinal que en momentos lograban un enorme poder debido a la riqueza de sus minas. Lo interesante del asunto es que en aquel equilibrio jugaba un papel relevante la población indígena.

Desde el período formativo de la América española la presencia indígena cumple un papel central en la estabilizaciòn de mesoamérica, debido por ejemplo a la existencia previa del imperio azteca, poseedor de una escritura que codifica reglas y facilita la instauración del virreinato.

Aquel proceso sucede en una etapa temprana, en el tiempo de Carlos V, una situación que no se encuentra en otras partes de América. En cambio en el México prehispánico existían grandes ciudades pobladas por indios (Texcoco, Huejotzingo, Cholula, Tlaxcala). El factor demográfico es crucial para comprender la importancia que adquirió el virreinato de la Nueva España. Todo ello tuvo un correlato fundamental en el ámbito de la cultura, donde se operó una asimilación de los españoles al mundo indígena. Se colige, que estas influencias se transparentan en la producción artística americana.

Concluyó la ronda de presentaciones con un salto un tanto brusco en los temas, con la presentación de Guadalupe Jiménez Codinach, investigadora de Fomento Cultural Banamex, institución patrocinadora del evento, con el tema "La ilustración y las sociedades secretas en el mundo atlàntico".

http://www.pinturadelosreinos.com/

martes, 15 de marzo de 2011

Un evento excepcional

Sin duda, la inauguración de la exposición Pintura de los Reinos, la semana pasada en el Palacio de Iturbide en la ciudad de México, constituyó un evento cultural excepcional por varias razones.

  • Se reúne en una misma muestra obra de autores muy importantes de todos los rincones de lo que fue el imperio español en los siglos XVII y XVIII, mostrando en un corte horizontal afinidades y vínculos culturales que hasta hace no mucho tiempo se observaban como producto de creaciones nacionales; españolas, italianas, flamencas, novohispanas o peruanas. Es posible ver y comparar obras de autores como Pedro Berruguete, Pedro Pablo Rubens, Miguel Cabrera, Juan de Juanes, Cristobal de Villalpando, Bartolomé Esteban Murillo, Francisco de Zurbarán y Francisco Rizzi, entre muchos otros.


  • La importancia de este nuevo enfoque corresponde a una ambiciosa investigación interdisciplinaria realizada a lo largo de la primera década del presente siglo, encabezada por la Dra. Juana Gutiérrez-Haces, que dió pie a una interpretación sólida: las identidades compartidas por la producciòn artística en los enormes espacios geográficos del imperio dominado por España. Con riesgo de simplificar, podría decirse que tanto como el uso del español fue común a toda el área cultural de aquel imperio, los lenguajes particulares, las expresiones casi dialectales, refuerzan al conjunto. Así sucede también en las expresiones pictóricas, que al mismo tiempo unifican y vuelven diferentes a tantos artìstas. Es un ejercicio para considerar lo que se comparte y al mismo tiempo lo que es especìfico de cada lugar, desde Sevilla hasta Nàpoles, Cuzco, Mèxico e incluso Filipinas.


  • Además, la inauguración de esta exposición estuvo acompañada de un ciclo de conferencias que ilustran aspectos económicos, políticos y culturales que ayudan a explicar el fenómeno artístico. Sobre esto intentaré mencionar algunos elementos con base en notas tomadas durante las charlas.

El lunes 7 de marzo, Jonathan Brown, curador de la exposición ofreció una conferencia magistral titulada "La pintura en Sevilla y en la Cíudad de México, 1560-1660: influencias y diferencias". El Dr. Brown, destacado especialista en la obra de Diego Velázquez, retomó la curaduría de la exposición a raíz del fallecimiento de la Dra. Gutiérrez-Haces y pudo dar la continuidad al proyecto. En su presentación destaca la forma en que dos investigadores del siglo XX, el español Diego de Angulo y el mexicano Manuel Toussaint, coincidieron en cierta forma en catalogar los enormes acervos de pintura bajo un esquema similar, digamos nacional. El primero utilizando un enfoque europeista, sin distinción y el segundo, cuando estudia aquel arte que se descubre por todas partes en las ciudades virreinales mexicanas, y que el dio en llamar "pintura colonial".

Debieron pasar muchas décadas para identificar diferencias, encontrar especificidades. Decenas de estudios que se especializaron en escuelas, artistas o familias de artistas, procesos de producción en serie para satisfacer la demanda de arte en ese mundo extendido, fueron llevando el análisis a un terreno más complejo y rico, el de las influencias mutuas. Por esta razón el Dr. Brown se concentra en el estudio del gran fenómeno de la relación entre Sevilla y México, a lo largo de cien años (entre 1560-1660) en que se consolida un lenguaje pictórico basado en la religión católica. El puerto español concentraba el comercio con América y satisfacía la demanda de arte al otro lado del Atlántico. Un vehículo principal para ello era la utilización de modelos, especialmente grabados hechos por autores flamencos, que sirvieron para comenzar a elaborar pinturas en el propio continente americano.

Tales modelos se descubren en las obras de autores novohispanos o peruanos, pero comienzan a mostrar su propia personalidad al cabo del siglo XVII. En México se consolidó una red de producción artística de alta calidad, que incluía a autores europeos que se trasladaron al nuevo continente, apoyados por el patronato real del arte, y que terminaron heredando a los autores locales la tradición artística que floreció ampliamente.

http://www.pinturadelosreinos.com/


martes, 1 de marzo de 2011

Pintura de los reinos

Llega a México la exposición Pintura de los Reinos, Identidades compartidas en el mundo hispánico, procedente del museo del Prado en Madrid. Una exposición sobre la creación plástica en los territorios del mundo hispánico en los siglos XVI al XVIII.


El magno esfuerzo de curaduría estuvo a cargo de la Dra.Juana Gutièrrez-Haces y se presenta del 8 de marzo al 30 de junio, en el Palacio de Iturbide. El evento se complementa con la presentación del espléndido catálogo, el 2 de marzo, y por un ciclo de conferencias, del 7 al 11 de marzo, en que se tratarán diversos aspectos -económicos, demográficos y culturales- de la monarquía española entre los siglos XVI y XVIII.
Tomamos nota.

http://www.pinturadelosreinos.com/